Cómo administrar las finanzas personales

Con el tema de la jubilación, el pago de las facturas mensuales, así como la gestión de las tarjetas de crédito, de pronto administrar las finanzas personales se vuelve en una tarea algo complicada. Debido a esto es conveniente buscar la forma en la que se puedan gestionar fácilmente nuestras finanzas, de tal manera que se pueda tener más tiempo para gastar en otras necesidades y preocuparnos menos por lo que podamos estar olvidando. A continuación les hablamos precisamente sobre cómo gestionar las finanzas personales.

Cómo gestionar las finanzas personales

Automatizar los pagos

Una de las mejores formas de comenzar a gestionar más eficientemente nuestras finanzas personales es a través de la automatización de pagos. Es decir, se pueden tener cheques de pago con depósito directo, se pueden pagar de forma automática las facturas, incluso se puede pagar automáticamente la tarjeta de crédito cada mes. Si bien es cierto que podemos comprobar todas las transacciones y gastos de forma manual, al automatizar los pagos no tendremos que preocuparnos porque alguna factura se nos haya olvidado. Con frecuencia, la mayoría de los gastos mensuales suelen ser similares, por lo que la comprobación solo se haría para ver que todo este correcto o no.

Tener una sola cuenta bancaria

Tal vez como máximo dos cuentas bancarias, una cuenta corriente con la entidad de crédito y una cuenta de ahorros, pero no más. Ya sea que se trata de cuentas separadas para diferentes objetivos de ahorro o incluso cuentas de distintos bancos, lo ideal es tener una sola cuenta bancaria ya al final tener varias cuentas de banco solo resulta en un trabajo y esfuerzo innecesario. Se puede entender esto en empresas o negocios, sin embargo cuando se trata de finanzas personales en realidad no tiene mucho sentido.

Utiliza responsablemente las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito pueden ser un arma de doble filo; por un lado nos pueden sacar de un apuro, pero por el otro podemos caer en el mal hábito de pagar cualquier cosa con ellas. Un uso responsable de las tarjetas de crédito implica:

  • Pagar las cuotas en su fecha para evitar que las comisiones de la deuda se incrementen notablemente. Por supuesto que no hay que comprar, ni mucho menos gastar más de lo necesario, incluso tampoco es bueno pasarse de la capacidad de pago.
  • Las tarjetas de crédito no deben ser usadas para comprar algo que se podría pagar con dinero en efectivo.
  • Se recomienda aprovechar las promociones, comprobar las declaraciones de pago, así como realizar pagos automáticos y de ser posible pagar el monto total en lugar de pagar el mínimo.

Utiliza recordatorios

Si sabes que tienes un pago próximo que es probable que vayas a olvidar, es muy recomendable que utilices recordatorios para que no olvides pagar tus cuentas. Puedes crear recordatorios para cosas como:

  • La fecha en que se deben pagar los impuestos trimestrales
  • La renovación de la licencia o las placas del coche
  • El pago de las cuentas semestrales, como el caso del seguro de coche
  • Las fechas en las que expiran los descuentos y las promociones

Otras formas fáciles de administrar finanzas personales

La administración de las finanzas personales no tiene porque ser tan complicada, sin embargo requiere de hacer algunos cambios en la forma en la que estamos gastando nuestro dinero. Junto con lo ya mencionado, también puedes considerar hacer lo siguiente:

  • Crear un presupuesto de caja. Si estableces un presupuesto de caja en efectivo, te será más fácil administrar tus finanzas ya que no tendrás que preocuparte por hacer un pago con tarjetas de crédito.
  • Paga tus deudas. Si tienes cualquier tipo de deuda, pagarla lo más pronto posible te ayudará a gestionar de mejor forma tus finanzas ya que tendrás menos deuda provocando estrés.
  • Cortar los gastos innecesarios. Cada gasto innecesario que elimines se traducirá en una factura menos de la que preocuparse y eventualmente eso se transformará en dinero ahorrado.

Presupuesto familiar

Tener un presupuesto familiar definido nos permite conocer exactamente en que estamos gastando el dinero de tal manera que podamos también determinar que gastos son prioritarios, cuales se pueden reducir o incluso eliminar. Lo mejor del presupuesto es que no hace falta más que un lápiz, papel y una calculadora para elaborarlo, aunque también se puede utilizar el ordenador para ello o alguna aplicación móvil de finanzas. En todo caso hay dos puntos fundamentales en los que se debe enfocar:

  1. IngresosAquí deben ir todos aquellos ingresos familiares, incluyendo nóminas, cobros del paro, trabajos adicionales, pensiones, ayudas o cualquier otro tipo de ingreso.
  2. GastosCorresponde a todos los gastos que se realizan mensualmente y diferenciados en función del tipo de reembolso:
    • Obligatorios. Son los gastos que no se pueden dejar de pagar o que no pueden variar en su importe. Es decir, son gastos fijos en la economía familiar, incluyendo la hipoteca, el alquiler de la casa, los préstamos bancarios, la comunidad, etc.
    • Necesarios. Corresponden a todos aquellos gastos que se pueden disminuir más no eliminar, como el caso de los recibos de electricidad, la comida, el gas o el gasto en transporte. Todos estos son gastos necesarios en nuestra vida diaria, pero con pequeños ajustes pueden reducirse en cuanto a consumo para evitar gastar de más.
    • Ocasionales. En este caso son los gastos que en caso de ser necesarios si pueden eliminarse como el caso de las comidas en restaurantes, suscripciones a revistas, paquetes de cigarros, etc.

Ahorro

El ahorro en la familia es muy importante en muchos aspectos, el principal de ellos es que con él se reduce significativamente la necesidad de pedir préstamos y en general se promueven los buenos hábitos financieros. No solo eso, el ahorro familiar permite establecer una reserva para el futuro, una forma de auto-satisfacer necesidades económicas y una excelente herramienta para conformar un capital que por muy pequeño que este sea, puede ayudar a solventar gastos futuros como:

  • La educación de los hijos
  • La posibilidad de comprar una casa
  • La posibilidad de viajar o tomar vacaciones
  • Afrontar emergencias médicas o de cualquier tipo
  • Mejorar la situación financiera en las cuentas por pagar, las cuentas pendientes y la calificación crediticia

Inversión.

Administrar las finanzas personales también requiere de considerar diferentes alternativas de inversión para eventualmente hacer crecer nuestro dinero. Para conocer si una inversión es rentable o no, debemos considerar si el importe de la inversión es relativamente bajo; si los gastos de mantenimiento son nulos o igualmente bajos; si el beneficio que se obtiene es proporcionalmente alto y si el plazo de tiempo en el que se obtienen los beneficios es razonablemente corto. Los especialistas en inversiones recomiendan en primer lugar desarrollar un negocio tradicional y luego dar el salto a las inversiones inmobiliarias, pero dependiendo de la situación en la que se encuentre el país. También es buena idea considerar las inversiones bursátiles, invertir en nuevas tecnologías de información y comunicación, invertir en oro y plata, así como negocios por Internet.

Crédito

Los créditos en general y cuando se utilizan con responsabilidad, pueden ser una excelente herramienta para impulsar nuestras finanzas personales o solventar necesidades puntuales. Hay por supuesto diferentes tipos de créditos y cada uno tiene sus ventajas y desventajas, sin embargo para todos los casos hay cuatro cosas importantes que se tienen que considerar antes de solicitar un crédito:

  • Identificar para que se necesita el dinero. En otras palabras, ¿es realmente necesario pedir un crédito?
  • Conocer las opciones disponibles. Analizar con cuidado todas las opciones permite identificar el tipo de financiación que mejor se adapta a nuestras necesidades y estilo de vida
  • Comprender el crédito que se contrata. Antes de firmar es fundamental entender que es lo que se esta contratando; leer perfectamente los términos y condiciones para evitar sorpresas desagradables
  • Capacidad financiera. Para solventar el crédito es importante hacer un presupuesto en el que se incluya el pago del préstamo, además de tener la plena conciencia de que tan factible resultará cubrir todo el crédito.

Como alternativa a los créditos tradicionales, también se pueden considerar los créditos online ya que se trata de productos financieros que de forma inmediata y son tanto papeleo, nos permiten acceder a una financiación que nos permitirá solventar gastos o urgencias.

Seguros

Los seguros también son una parte fundamental en las finanzas personales de toda familia, por lo tanto conviene tener conocimiento de todas las opciones disponibles y su importancia con respecto a nuestra economía. Por ejemplo, el fallecimiento de los padres puede ocasionar que los hijos abandonen sus estudios antes de lo planeado ante la imposibilidad de solventar ese gasto. Por lo tanto, es muy recomendable considerar la contratación de un seguro de vida que permita a los dependientes enfrentar cualquier dificultad económica en caso de fallecimiento.

El seguro de hogar también es otra de las pólizas que conviene analizar ya que nunca se esta de todo exento de que puedan ocurrir desastres que terminen poniendo fin al patrimonio familiar de toda la vida. Por supuesto que un seguro médico también tiene sus ventajas y por lo tanto se debe considerar su contratación. Mediante esta póliza la familia esta asegurada y puede acceder a un servicio de salud en caso de ser necesario. También hay seguros flexibles que ofrecen coberturas por fallecimiento y que precisamente se distinguen por su flexibilidad.

Consumo responsable

El consumo responsable en el hogar es una excelente forma de mantener saludables nuestras finanzas personales, por lo tanto es altamente recomendable llevarlo a la práctica. Si quieres saber cómo tener un consumo responsable en el hogar, a continuación te damos una serie de tips que te ayudarán a cumplir tu propósito:

Calefacción

  • Evita abrir las ventanas cuando estés usando la calefacción ya que esto incrementa sus consumo
  • Solo hace falta de 10 a 15 minutos para ventilar completamente la casa
  •   Asegúrate de no cubrir las fuentes de calor con cortinas, muebles u otros elementos
  • De preferencia instala un termostato en la calefacción para que puedas regularlo a una temperatura que no supere los 20° C en invierno
  • Revisa regularmente el estado de la caldera para incrementar su eficiencia y duración
  • Cierra todos los radiadores que no utilices, además apaga completamente la calefacción en caso de que la casa vaya a estar deshabitada por un tiempo

Aislamiento

  • Cuando realices reformas en el hogar, es aconsejable que consideres la instalación de un aislamiento térmico en los cerramientos exteriores
  • También puedes instalar un doble acristalamiento en lugar de ventanas dobles ya que esto te significará un mayor ahorro, incluso si es más costoso

Electrodomésticos

  •   Infórmate sobre el consumo de energía de los electrodomésticos en el hogar ya que esto te puede ayudar a escoger solo aquellos que no consuman mucha energía eléctrica
  • Este tipo de información aparece en aparatos como los congeladores, las lavadoras, las lavavajillas, o incluso en fuentes de luz como las lámparas

Iluminación

  • Aprovecha al máximo la luz del día evitando el uso de focos
  •   Asegúrate de apagar todas las luces de las habitaciones cuando nadie este en ellas
  • Usa luces próximas para tareas como leer, estudiar, etc
  • Elimina la luces indirectas que te generan un gran consumo de energía
  • Reemplaza los focos o bombillas tradicionales por focos ahorradores o de bajo consumo

Aire acondicionado

  • Antes de realizar su compra, considera si realmente es necesario
  •   Asegúrate que ventanas y puertas estén completamente cerradas y baja las persianas cuando haga más calor y ábrelas cuando haga más frio
  • Coloca el aire acondicionado donde no le dé el sol para evitar que su consumo sea mayor
  •   Asegúrate de mantener limpios los filtros del aire acondicionado

Cocina

  • Prepara tus alimentos con ollas a presión y con poca agua
  • Cubre las ollas, sartenes y más, al momento de cocinar para ahorrar energía
  • No abras la puerta del horno a menos que sea necesario
  • De preferencia utiliza el horno para cocinar alimentos en gran cantidad, no porciones pequeñas o para recalentar alimentos

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